gira ficunam

Una vez terminada cada edición de FICUNAM continuamos nuestras proyecciones con la Gira, que durante nueve meses recorre la República Mexicana. La Gira FICUNAM es un ciclo itinerante conformado por películas representativas de nuestra programación. A través de la Gira, el festival lleva lo mejor de su programación a otros estados de la república para que el público encuentre y disfrute de un cine alejado de las salas comerciales de exhibición.

La Gira FICUNAM es posible gracias a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a la Coordinación de Difusión Cultural, a la Dirección General de Actividades Cinematográficas, Filmoteca UNAM; al Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y al Instituto Nacional de Cinematografía (IMCINE).



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REY

Dirección: Niles Atallah

La percepción a secas, o la percepción de la Historia. Ya en Lucía el realizador chileno comprendía que la relación entre imagen e Historia se había vuelto ineludible. En aquel film la textura de la imagen también importaba, y en Rey, un viaje al pasado patagónico y al delirio de un europeo que quiso instaurar un nuevo reino en consonancia con las remotas creencias de los pueblos originales, las texturas de las imágenes son talismanes. Invocan sucesos olvidados, convocan a leer otra historia, con el auxilio de una mediación específica nacida a fines del siglo XIX: el cine, que alteró las reconstrucciones del pasado.

En 1858, un abogado del sur de Francia, Orélie-Antoine de Tounens, decidió partir para Chile con la descabellada idea de fundar el Reino de la Araucanía. De 1860 a 1878 fue rey, quizás proclamado con el consentimiento de los mapuches, a pesar de ser un winka, un hombre blanco. Dividida en varios capítulos, la mayoría vinculados al juicio por traición que este soñador anacrónico enfrentó ante el estado chileno, la película aprovecha los testimonios jurídicos para representar la aventura monárquica del acusado, a veces desde su punto de vista, y también del de su guía, un gaucho.

La fluidez del relato no prescinde de la puesta en abismo; la cadenciosa narración, que en ocasiones es intervenida con diversos materiales de archivo que sugieren concebir la Historia como una superposición de estratos de memoria, se despliega con elegancia e ingenio. 

Así como las creencias autóctonas se representan con honestidad y sin pudor, con la misma confianza se ridiculizan las instancias del juicio sustituyendo el rostro de los presentes por máscaras, una forma de evidenciar el desacuerdo con la perspectiva del fiscal y el interés del estado chileno. La teatralidad de las escenas en el tribunal constituye una expresión certera de su farsa.

Atallah no reivindica, tampoco condena, la gesta de su héroe alucinado, pero sí la vigencia de los derechos de todos los pueblos que han sobrevivido a la purga civilizatoria. Esa reivindicación nunca está por encima de la película: Rey es lo opuesto a un panfleto con imágenes y sonidos; el cine está primero. 

Roger Koza



premios y festivales

2017 Festival Internacional de Cine de Róterdam.



Tormentero

Dirección: rubén imaz

Un film sobre la traición y una singular forma de conjurarla: el desvarío mental. He aquí un hombre que al descubrir un yacimiento petrolífero perpetró para la comunidad de pescadores a la que pertenecía, el fin de su economía básica inmediata. Don Rome es un hombre infame y en ocasiones no faltará quien se lo recuerde, aunque él, evidentemente, ha erigido un paradójico refugio psíquico. ¿Cómo filmar entonces una experiencia interior sin acudir a la palabra? El desafío consiste en desestimar la psicología y adentrarse en el empirismo de los actos.

Imaz cree que el cine no se juega todas sus cartas en la composición de una imagen. El plano es imagen y también sonido. A la geometría laboriosa de sus encuadres le suma una banda sonora que desestima el equilibrio que transmiten los parajes aparentemente paradisíacos de la isla de Tris, aunque algunas panorámicas en el horizonte del mar con los emplazamientos característicos de la explotación petrolera también sugieren un desarreglo geológico. Si bien Don Rome padece a menudo una cognición fallida y esta se materializa, las capas sonoras del film transmiten mejor el padecimiento del personaje. Si un evento ordinario frente a cámara tiene un sonido impropio, el plano tiende al desconcierto, se quiebra en su unidad.

La presencia del famoso y veterano actor José Carlos Ruiz al lado de la estrella del cine independiente mexicano Gabino Rodríguez, es otra buena decisión del cineasta. El primero parece haber sido parte de ese ecosistema desde siempre. El peculiar semblante de Rodríguez es bien aprovechado por Imaz: es Chacho, tal vez Ariel, quizás una versión temprana de Rome; es una presencia indecible. La división de lo real sobrevuela cada acto; imaginar, ver y sentir están sujetos a los sobresaltos del culposo personaje. Discretamente, Tormentero tiene mucho más que ver con el cine de poesía que con la vertiente más transitada del cine de prosa, lo que no significa que reniegue del sentido. Los signos están disponibles para el entendimiento.

Si bien la historia de Tormentero es oscura, Imaz no se aprovecha para estilizar el sufrimiento y elevar la pena de un hombre a tragedia metafísica. Lo sombrío se mantiene a escala humana.

Roger Koza




Extraño pero verdadero

Dirección: michel lipkes

Filmar lo diabólico no como la intromisión de una entidad sobrenatural sino como un estado de cosas en el que la depreciación de la vida se naturaliza y a nadie le importa. No del todo, porque hay varios cineastas mexicanos que intentan encontrar la forma de registrar la aciaga y menesterosa condición de existencia en la que vive una gran mayoría, el reverso correlativo de la abundancia de pocos, a la que tampoco son ajenos. Lipkes ya lo había intentando en Malaventura, ahora vuelve hacerlo en un relato con más personajes que representan el siniestro malestar de quienes están ‘predestinados’ a la indignidad.

Después de un laborioso plano secuencia inicial que funciona como preámbulo del infierno a transitar, en el que se asesina a alguien sin piedad alguna, Extraño pero verdadero se circunscribe a seguir la cotidianidad de un grupo de gente que se dedica a recolectar basura en la Ciudad de México. El verticalismo mexicano que distingue las formas de organización alcanza incluso a esta unidad de recolección: hay un jefe que da órdenes, están los que obedecen. El oficio de los protagonistas le permite a Lipkes lucir un gran sentido topológico aplicado a la puesta en escena. La inmensidad de la ciudad se puede sentir en los planos que emplea para entender el recorrido laboral de cada jornada. Allí, el film encuentra su solidez física y su elegancia visual (los travellings, las panorámicas, los fundidos encadenados distan de ser ampulosos; es el estilo elegido para apreciar una metrópolis).

El relato no desestima agrupar algunos sucesos fatídicos; la violencia traspasa cada segmento social, la sordidez acecha y los contrastes son manifiestos. En una escena, la jovencita del equipo de recolección entra al departamento de una familia pudiente en búsqueda de la basura; un poco antes se la ve teniendo sexo con su novio en el edificio ocupado en el que duermen. Esa oposición es más certera que la sugerencia metafórica en el final signada por la aparición de un animal simbólicamente recargado, pero la perplejidad es tal que es difícil no imaginar un oscuro designio metafísico. Aun así, Lipkes es generoso: dos de sus protagonistas no renunciarán a su propia dignidad. 

Roger Koza





3 MUJERES o (despertando de mi sueño bosnio)

Dirección: sergio flores

La ópera prima de Sergio Flores Thorija, joven cineasta mexicano egresado de la Film Factory (la escuela del gran Béla Tarr), es una impresionante mirada sobre la mujer en la sociedad conservadora y patriarcal de Bosnia y Herzegovina.

La película se organiza según los retratos sucesivos de tres jóvenes mujeres que viven en Sarajevo: Ivana, cocinera que cuida a su madre enferma y sueña con mudarse a Estados Unidos, un sueño que parece a su alcance cuando tiene un romance con un turista norteamericano; Clara, brasileña vegetariana y feminista, conoce a un simpático agente inmobiliario, y trabaja de bailarina en un club nocturno para pagar sus estudios, actividad considerada inmoral por su casera; y Marina, secretamente enamorada de su mejor amiga que está a punto de irse a otro país, lidia con una Bosnia donde la homofobia es la norma, como en casa de sus padres.

Tres historias independientes que se relacionan desde los deseos, sueños, inquietudes y desilusiones de sus protagonistas, quienes anhelan vivir libremente en el seno de una sociedad represora. Tres imposibilidades de vida que revelan también un trasfondo político de la película —la inmigración, la represión moral y religiosa, la alienación socioeconómica—. Y tres partes autónomas que, sin embargo, se entrelazan cinematográficamente en efímeras ocasiones: unas secuencias se repiten, pero filmadas desde otro punto de vista, redefiniendo la percepción de los personajes y del espectador, un recurso fílmico sutilmente utilizado y absolutamente genial.

La poética fílmica de Sergio Flores Thorija se define a partir de su acercamiento al tiempo y al espacio, utilizando no actores, filmando con luz natural y sin uso de música extradiegética; con un lenguaje cinematográfico sobrio pero pertinente, sostenido por imágenes precisas filmadas por Flores Thorija, el film demuestra un naturalismo logrado.

El subtexto no está menos presente desde el plano de apertura de la película—una mujer frente a un espejo—, impulsando una reflexión sobre las apariencias en una sociedad, hasta las sutiles referencias a México en cada parte (una telenovela, una playera de Frida Khalo, una canción del grupo Los Ángeles Azules), y afirmando una historia que podría suceder no solo en Bosnia, sino en México u otro país, convirtiendo a la película en una de alcance universal.

Mirada cinematográfica y humana, solidez formal y estética singular, 3 ZENE or (Waking Up From My Bosnian Dream) es, sin duda alguna, la manifestación de un nuevo y talentoso cineasta.

Sébastien Blayac



Los árboles no dejan ver el bosque

Dirección: gastón andrade

Uno de los efectos de la violencia del narcotráfico es la brutal alienación de la gente con su entorno: destruye el contexto social, impide la movilidad, las relaciones, el contacto con el propio ambiente. 

Gastón Andrade (El árbol, FICUNAM 2013), ya familiar al tema de la relación de la naturaleza con la cultura local, construye una metáfora de la ferocidad que aflige a México a partir de la intervención que impone en el territorio. Árboles como vidas, abatidos para permitir la visibilidad del control, sufren las consecuencias de un país a merced de los abusos que modifican irremediablemente al medio ambiente y a la sociedad. Pero Andrade nos deja una esperanza, esa que reside en la belleza de las imágenes de los bosques michoacanos y en la valiente iniciativa de personas que, luchando para conservar sus árboles, no abandonan la esperanza de cambiar al país.

Eva Sangiorgi



Justo ahora, mal entonces

dirección: Hong Sangsoo

Right Now, Wrong Then está dividida en dos partes prácticamente iguales; incluso los títulos iniciales se repiten cuando todo recomienza al paso de una hora. Dos personajes principales, algunos secundarios y un par de lugares públicos conforman el film: un templo, un bar, un restaurante, un auditorio universitario, un callejón y una calle. El tema es el de siempre: el deseo, y en tanto tal, el deseo articulado en el habla cotidiana y en el intercambio verbal y no verbal entre hombres y mujeres (de una clase específica). El veredicto es también el mismo: la comunicación entre los hombres y las mujeres es amablemente defectuosa, fallida, y por eso potencialmente cómica.

El argumento está constituido por una situación mínima, de la que se predica una dilación y un conjunto de variaciones sobre breves momentos. El método narrativo en Hong consiste en retardar la premisa inicial que debería desarrollarse para alcanzar alguna resolución. Aquí se trata de un cineasta que llega un poco antes a la ciudad de Suwon por motivos profesionales: dar una charla frente a alumnos de cine después de que se exhiba su última película. Para pasar el tiempo, Ham Chum-su decide visitar un templo. En la sala destinada a las bendiciones conoce a Yoon Hee-jun, una joven hermosa que desea convertirse en pintora. Recién comienza, o al menos eso dice. Después de hablar un poco en el templo se irán a tomar algo, de allí visitarán el atelier de ella, luego cenarán, más tarde visitarán a unos amigos de ella y finalmente Chum-su acompañará a Yoon hasta su casa, en donde vive aún con su madre. Al otro día tendrá lugar la conferencia.

Los detractores dirán que es más de lo mismo. Pues bien, es hora que sepan que Hong se ha especializado en filmar la repetición como estructura cinematográfica y antropológica. La liviandad de sus películas es de una profundidad extrema. La repetición es uno de los temas más delicados y difíciles para tratar, porque lo que parece siempre lo mismo tarde o temprano deriva en algo inesperado, una endeble transformación que solamente la paciencia del cineasta puede llegar a encuadrar.

Roger Koza


premios y festivales 

  • Festival de Cine de Locarno 2015, Leopardo de Oro, Mejor Actor, Mención Especial del Jurado
  • Festival Internacional de Cine de Gijón, Mejor Largometraje, Mejor Actor
  • Encuesta de la Crítica Indiewire, Segundo Lugar Mejor Película No Distribuida
  • Online Film Critics Society, Mejor Lanzamiento No Estadounidense
  • Village Voice Film Critic’s Poll, Segundo Lugar Mejor Película No Distribuida